En nuestra experiencia, cuando se presenta un proyecto de rebranding, los clientes suelen hacer una serie de preguntas sobre la implementación. Mi marca tiene una identidad nueva: ¿Y ahora qué sigue? Si bien las principales dudas son sobre tiempos y costos, hay otras que también surgen y que al contestarlas, nos ayudan a tocar diferentes temas importantes.

Estas respuestas en conjunto, pueden ayudan a desarrollar un plan de implementación de rebranding, que permita que la agencia de branding y el área de mercadotecnia trabajen con mayor eficiencia.

A continuación, te compartimos las preguntas que más hemos escuchado de nuestros clientes:

1. ¿Tenemos que cambiarlo todo al mismo tiempo?

No. Es raro que una empresa cambie de imagen de un día para otro. Es poco práctico y costoso. Usualmente la implementación es gradual, de acuerdo a un plan de implementación por sucursales, oficinas o puntos de venta. Se hace un presupuesto por lugar y se calendariza la implementación, priorizando aquellos que tengan mayor impacto o contacto con los clientes.

2. ¿Tenemos que tirar todo el material con el logo anterior?

No es necesario. Es natural que haya un periodo de transición en el cual se mezcle lo nuevo con lo viejo. Sin embargo, sí es recomendable que el uso de los materiales antiguos no supere más de seis meses y que después de este lapso, se desechen. Si se trata de un rebranding moderado, este periodo puede extenderse hasta un año.

3. ¿Ya podemos mandar a hacer la aplicación que nos urge usando el nuevo logo?

Si el rebranding es completo, no es recomendable. Será un esfuerzo aislado y de bajo impacto.

Lo ideal es hacer una campaña de lanzamiento de marca. Aún con un presupuesto limitado, es importante hacer comunicación para que el cambio no pase desapercibido. A los consumidores leales les gusta ser parte de los cambios de la marca. Y cuando no se les informa, tienden a ser más críticos y menos receptivos al cambio.

Cuando la campaña de lanzamiento arranque, el cambio ya debe ser tangible, por lo menos en los puntos de mayor contacto con la marca. Esto le dará mayor impacto a la nueva identidad.

Si se trata de un rebranding moderado, el mercado es menos exigente y puede haber mayor flexibilidad en la implementación de la identidad.

4. ¿En qué orden saldrán las aplicaciones?

Esto por lo general se responde después de un análisis conjunto entre agencia y cliente. Se hace una lista de todos los aplicaciones de identidad y se establece una prioridad de acuerdo a su impacto con el cliente y tiempos de producción.

5. ¿Cómo doy a conocer este cambio al personal de la empresa?

Si la empresa es pequeña, una presentación con el personal y una sesión de preguntas y respuestas puede ser suficiente.

Cuando trabajamos con grandes compañías —que tienen diferentes áreas y mucho personal en contacto con los clientes—, además de presentarles la marca, se desarrolla una campaña interna, se realizan acciones para motivar al personal a ser parte de este cambio, se crean materiales de apoyo que puedan emplear en su día a día y se actualizan manuales de identidad, comunicación, procesos y cultura corporativa.

6. ¿Cuándo podemos mostrar la nueva marca?

Cuando se realice la campaña de lanzamiento. Antes de eso, se recomienda guardar discreción, no hacer publicaciones en redes sociales y pedirle al personal que no comparta la identidad. Los competidores deben enterarse al mismo tiempo que el mercado, no antes.

7. ¿Cuánto tiempo va a llevar la implementación del rebranding?

El tiempo, por supuesto, depende de la cantidad de aplicaciones de identidad, del número de oficinas, sucursales, puntos de venta, personal, tiempos de producción, etc.

En una micro-empresa la implementación puede ocurrir en menos de un mes. En empresas medianas puede ser un plazo de 2 a 6 meses y en compañías grandes, podría extenderse hasta uno o dos años.

En empresas medianas y grandes el plazo crece considerablemente, porque también hay que considerar los tiempos y presupuestos asignados a las diferentes etapas.

8. ¿Cuánto cuesta implementar el rebranding?

La respuesta se obtiene después de cotizar los materiales a producir. El presupuesto de implementación puede incluir:

  • Papelería corporativa
  • Uniformes
  • Rotulación de flotilla
  • Folletería
  • Letreros y señalización
  • Diseño de interiores de puntos de venta
  • Campaña de lanzamiento
  • Pauta de medios
  • Campaña interna (creatividad + producción)
  • Rediseño de sitio web

Se recomienda priorizar estos elementos, a fin de poder planear la inversión y hacer un calendario por etapas. Piezas como letreros, uniformes, el sitio web y las redes sociales, pueden ser prioritarios por su alto contacto con los clientes.

9. ¿Cómo se establece el presupuesto para el rebranding?

Para asignar el presupuesto del rebranding, se pueden emplear algunos de los métodos que se emplean para calcular el presupuesto de mercadotecnia:

Presupuesto base cero. De acuerdo a los objetivos planteados. Es ideal por el tipo de proyecto, pero es importante hacer una planeación que permita hacer la inversión de manera realista y por etapas.

Presupuesto basado en experiencia. Se hace un cálculo de lo que usualmente se invierte en identidad, de acuerdo a la experiencia del departamento de marketing.

Porcentaje de ventas. Se establece de acuerdo a un porcentaje de las ventas del año anterior o de lo proyectado a vender para el año. Generalmente es entre el 2% y 9%.

Con las ganancias del año anterior. De acuerdo a lo que se haya ganado el año anterior, se asigna un presupuesto. Si las ganancias fueron limitadas, se corre el riesgo de no obtener resultados positivos.

Porcentaje del margen bruto. Lo que se asigna forma parte de los costos de la empresa, reduciendo el margen de utilidades.

¿Estás pensando hacer un rebranding? Te invitamos a conocer algunos de los proyectos que hemos realizado.

cta-innovacion-marketing-001

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *